8M MI PRIMER MARCHA FEMINISTA

Ilustración creada por @adeshoras.mx

Porque decir que no tuve miedo sería una mentira.

 Desperté el 8M con la duda de asistir o no a la marcha, era el resultado de la incomodidad a lo desconocido y al no saber cómo iban a terminar las cosas pues tanto se había hablado de lo que podría salir mal durante ese día. Obligué a hacer esos pensamientos a un lado y recordé que frenarnos no estaba permitido. Ningún amigo o familiar me iba a juzgar si me quedaba en casa pero sabía perfectamente que mi remordimiento no me dejaría en paz. No podía caer en la ceguera de la que se habla en la historia de José Saramago e ignorar el problema prefiriendo enrollarme entre mis sábanas y darle play al siguiente episodio de TITANSSi ella hubiera sabido...¿se habría quedado en casa? Por ella que ya no está me levanté...el miedo se iba desvaneciendo.

A tres cuadras del punto reunión se sentía el peso de miradas y entre ellos, suspiros quejumbrosos ante el aparente caos vial que estaba por desatarse. Para algunos, era un domingo de paseo arruinado y para otros un —"Tal vez las cosas ahora sí van a cambiar"—. Después de intercambiar medidas de seguridad en caso de separarnos y de mandarle mi ubicación a personas de confianza, reafirmaba que los buenos somos más en este mundo. El pañuelo que llevaba amarrado a mi muñeca y los cartel que cargábamos no estaban para ser ocultados…¡que los vean! Quizás le dará el último impulso o  ánimo a quien aún tenga dudas de unirse. 

Una vez que comienzas a marchar el sentimiento de sororidad y compañía te inunda, no estas sola. Cuando caminas aprisa con las llaves entre las manos y poco a poco se te tensa el cuerpo, debes recordar que te cuidamos todas. Nadie pregunta si es o no tu primera marcha, si has leído obras que hablen de feminismo o si te sabes de principio a fin todos los cánticos. Todas marchaban por la amiga, prima, hermana, compañera de clase, por ti por mí. 

35 mil personas queriendo lo mismo…
¡sentirnos seguras cuando sólo tratamos de vivir! 

A lo largo del recorrido comprendí que desde mi privilegio tuve la suerte de que la mamá/novio de alguna de mis amigas fuera por nosotros al terminar una noche de fiesta, que nos encantara arreglarnos juntas para no “llegar solas”, preferir que pasaran por mi al día siguiente en casa de alguna de ellas para que nadie manejara/tomara Uber sola tan noche. Poder decidir entre tomar un medio de transporte alternativo o no. Tener padres tan protectores que me sembraron un estilo de vida privado y alejado de querer llamar la atención. Hermanas y cuñados que tan sólo entrar a la adolescencia me enseñaran a beber para no hacer el ridículo cuando en realidad sólo trataban de disfrazar su miedo de — Para que no te agarren desprevenida —. Todo esto se convirtió en un privilegio cuando ayudaba a mantenerme a salvo. Entendí que mi madre no era una exagerada. Ella no se cansaba de decirme que no me metiera a “la boca del lobo” que ésta no hacia distinción fueras hombre o mujer. 

El agotamiento físico me duró dos días pero la satisfacción se queda conmigo. La sensación de haber alzado la voz y mostrar mi postura hacia una causa en la que creo firmemente. Hayas estado de a cuerdo o no con el paro, (donde se demostró que la balanza en puestos de liderazgo sigue desequilibrada), estés enojada con los monumentos grafiteados o grites que se van a caer, no puedes ignorar que a nuestra sociedad le falta empatía, ponerse en los zapatos del otro y no hacer como que yo no vi nada. 

" La ceguera también es esto, vivir en un mundo donde sea ha acabado la esperanza". — José Saramago.

2 comentarios:

  1. Bibi, ¿cómo estás y cómo te va con estos tiempos tan locos?

    Me encanta leer tu experiencia en un día que fue significativo para el movimiento, creo que son tiempos cruciales para el feminismo y sobre todo en México donde con cada noticia me siento más triste. Si yo siendo hombre siento una tristeza enorme, no me imagino las dificultades de ser mujer en un país tan machista....

    Pero no hablemos tanto de la parte triste, sino de todo lo bonito que sentiste yendo a esta marcha y que te sientas cobijada por una comunidad, de hecho es bello ver que la unión entre mujeres se hace cada vez más fuerte, y es en tiempos más oscuros donde esos lazos se tienen que reforzar.

    Te mando un abrazote :)

    Pablo
    www.heyfungi.com

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    1. ¡Hola Pablo!

      ¡Muchas gracias por siempre pasarte por talk and typo!

      Creo que el mundo ya tiene suficiente caos como para sólo enfocarnos en las cosas malas por lo que al igual que tú, siempre trato de ver el lado positivo de las cosas, si bien aún nos falta camino por recorrer, creo que México está despertando y debemos estar motivados a seguir creciendo con él. Quizás a nosotros no nos va a tocar un mundo lleno de igualdad pero si podemos fomentar el respeto mútuo sin importar raza/género etc, las futuras generación recibirán algo mejor.

      ¡Un abrazo!

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