ME CONVERTÍ EN FORÁNEA

Después de haber juntado todo lo creía crucial para mí supervivencia en dos maletas documentadas y una de mano, me encuentro escribiendo este texto un año después de mi llegada a Guadalajara. Sin entender cómo fue que el tiempo corrió tan deprisa o por qué resuena con la canción de Don’t stop believin’. Sí, esa que inicia con “Just a small town girl, living in a lonely world….”

No les voy a mentir, en mas de una ocasión he corrido a la terminal con boleto en mano para regresar a casa pero mi excusa, con la posibilidad de sonar como mamá, fueron los giros que dieron la vida y el universo queriendo que abriera los ojos ante lo que tenía delante de mí. Pensaba que estando lejos era la única manera de aprender e ignoraba la idea de que el ir y venir también harían lo suyo. 

¿He visto algún cambio?
¡Claro que sí! Los primeros fueron sutiles como dejar de decir soda cuando quería pedir un refresco o hacer de Google Maps, (porqué foránea tratando no perderse), una de mis aplicaciones más usadas. Otros cambios fueron más grandes y no pasaron desapercibidos por mi círculo más íntimo, con cada visita a Tijuana se encontraban con una no tan extraña Bibiana pero sí una distinta…una más tranquila y en paz con sus decisiones. 

Descubrí que me faltaba ser más egoísta. Sin caer en el extremo de convertirme en una villana, necesitaba poner bajo crítica cada ocasión en la que dejaba pasar por alto mis sentimientos por el hecho de no querer herir con una verdad o por encontrarme en medio del círculo vicioso de querer complacer a los demás. El dejar de proyectar mis inseguridades o carencias sigue siendo parte del proceso pero una vez que prometí no avergonzarme de mis gustos o elecciones de vida, todo se siente más ligero. Mi manera de ser se ha construido por lo que está por venir y de ninguna manera hubiera llegado hasta aquí si no fuera el caso. Irónicamente, la primera vez que salí de mi ciudad fue por seguir mi corazón y en esta ocasión…fue para sanarlo. ¡Vaya plot twist!

¿Siento soledad? ¡Incontables de veces! ¡Y era de esperarse! Pese a que los kilómetros de distancia nos mantiene a dos horas y media del próximo vuelo, aquella sensación de vacío resurge cuando me veo en la necesidad de querer cumplir con los estándares que se espera de una joven de veintiocho años; cuestionando mis metas profesionales, relaciones pasadas y presentes. Por un instante les parecerá maravilloso alejarse o llenarse de ese sentimiento de independencia hasta embriagarse pero el estar lejos de lo que consideras “tuyo”, también puede desencadenar un deseo inmenso de querer ser parte de algo. Lo crucial es encontrar lugares o momentos del día en donde te sientas parte de tu nueva casa, que sea parte de ti y y no te orille a cambiar por completo tu personalidad sólo por la obsesión de tener que encajar. Lo bueno vendrá y estará para quedarse aquí y en donde sea. 

Ahora sí viene lo gran pregunta…¿ya encontré lo que buscaba? Para ser honesta, aún estoy a media respuesta. Me percaté que había guardado más de la cuenta en la maleta y el peso extra no era la ropa que terminó al fondo de mi guardarropa, sino los fantasmas y cuestiones sin resolver que creía que se habían quedado atrás. Ya no existe la posibilidad de hacerles espacio entre mis cosas, tenemos que llegar a un acuerdo y continuar cada uno por su camino. Llegaron hasta aquí para hacerme entender que por más que le daba vueltas al globo terráqueo el amor propio, mi propósito de vida o simplemente mi felicidad no estaban escondidos en un sitio determinado.

My advice? 
Date el tiempo y vete, te mereces encontrarte allá afuera. Y si crees que no funciona es porque habrás encontrado lo que ignorabas estar buscando. 

¿O no lo creés? 

Con amor y para siempre
Bibiana

1 comentario:

  1. Bibi, ¿cómo estás?

    Qué hermosa forma de contarnos tus aventuras en otra parte del país, ¿verdad que del dicho al hecho hay mucho trecho? Somos otros antes de irnos de casa a otra ciudad y al igual que tú creo que todas esas experiencias y cosas (buenas y malas) que te pasan te ayudan a convertirte en una mejor versión de ti mismo que pues no se puede conseguir de otra manera.

    Desafortunadamente no creo que haya un manual para como hacer las cosas y esas respuestas seguro van a tardar en manifestarse de una forma concreta, pero van a llegar esas señales que te harán ver que siempre se toma la decisión correcta ;)

    Te mando un abrazo y gracias por todo,
    Pablo
    www.heyfungi.com

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